Setter irlandés rojo y blanco


El setter irlandés rojo y blanco es un perro originario de Irlanda que se caracteriza, entre otras cosas, por ser el setter que dio lugar a la raza setter irlandés rojo. Se piensa que ya existían en el siglo XVI, aunque fue gracias a los terratenientes de los siglos XVII y XVIII que estos perros alcanzaron un mayor auge. Fueron destinados especialmente para la caza.
Con un porte musculoso y fuerte y un carácter afectuoso y amigable, son unos perros ideales para familias activas con niños. Eso sí, deben ser correctamente socializados y educados desde que son cachorros para controlar su instinto cazador, destructor, muy energético y caprichoso. Tienen una esperanza de vida de 10 a 14 años, aunque están predispuestos a varias enfermedades. ¿Quieres saber más sobre la raza? Continúa leyendo este artículo de ExpertoAnimal para conocer todas las características del setter irlandés rojo y blanco, su origen, carácter, educación, cuidados, salud y dónde adoptarlo.
- Europa
- Irlanda
- Grupo VII
- 15-35
- 35-45
- 45-55
- 55-70
- 70-80
- Más de 80
- 1-3
- 3-10
- 10-25
- 25-45
- 45-100
- 8-10
- 10-12
- 12-14
- 15-20
- Baja
- Media
- Alta
- Origen del setter irlandés rojo y blanco
- Características del setter irlandés rojo y blanco
- Carácter del setter irlandés rojo y blanco
- Educación del setter irlandés rojo y blanco
- Cuidados del setter irlandés rojo y blanco
- Salud del setter irlandés rojo y blanco
- ¿Dónde adoptar un setter irlandés rojo y blanco?
Origen del setter irlandés rojo y blanco
El setter irlandés rojo y blanco tiene su origen en Irlanda en el siglo XVII, aunque existen documentos que demuestran que ya existía en el siglo XVI, puesto que describían unos perros de caza rojos y blancos. Estos perros de caza blancos y rojos eran unos caninos populares entre los terratenientes del siglo XVII y XVIII. Sin embargo, a partir del siglo XIX se priorizó los perros con el pelaje solo rojo, por lo que los setters blancos y rojos estuvieron cerca de desaparecer. No obstante, quedaron algunos ejemplares que criadores recuperaron tras la Primera Guerra Mundial.
En el año 1944 se creó el Irish Red and White Club y la raza obtuvo el impulso definitivo. En 2009 se reconoció por el American Kennel Club y ya podían competir en concursos.
Características del setter irlandés rojo y blanco
El setter irlandés rojo y blanco es un perro de tamaño mediano, con una altura de 57-66 cm y un peso de 26 a 36 kg. El cuerpo de estos perros es fuerte y musculado, con un pecho profundo con costillas arqueadas y una línea superior muy poderosa y musculosa. La cola tiene una longitud media que no baja más allá de la altura del corvejón y se va estrechando hacia la punta.
Siguiendo con las características del setter irlandés rojo y blanco, sus patas tienen unos huesos fuertes, son musculosas y largas, lo que, en conjunto con el resto de su cuerpo, hace que el movimiento de estos perros sea fluido, libre y enérgico.
La cabeza del setter inglés rojo y blanco es larga y fina, con un hocico de similar longitud que el cráneo, una trufa negra y ancha y una mordida en forma de tijera. Los ojos son de color avellana oscuro, las orejas se implantan a nivel de los ojos y son caídas y largas. El cuello está algo arqueado y es musculoso y moderadamente largo.
Colores del setter irlandés rojo y blanco
El pelo del perro setter irlandés rojo y blanco es largo, liso o ligeramente ondulado y sedoso. Presenta un pelo algo más largo con aspecto de “plumas” por detrás de los miembros anteriores y posteriores, en los flancos hasta el pecho, la garganta y la parte externa del pabellón auditivo. La cola está muy poblada de pelo.
En su mayoría, la capa base de color es blanca y tiene más o menos cantidad de manchas de color rojo.
Carácter del setter irlandés rojo y blanco
El temperamento de estos perros es alegre, entusiasta y afectivo. Son unos perros con bastante energía, por lo que necesitan liberarla diariamente con ejercicios, juegos y actividades varias. También son unos perros muy mansos y obedientes, con mucha astucia e inteligencia.
Son unos perros muy amables y sociables, que se llevan bien con todo tipo de personas y animales siempre que se haya llevado a cabo una correcta socialización desde cachorros, de lo contrario, desarrollan un comportamiento revoltoso y caprichoso. Al ser también muy dependientes, no les gusta pasar tiempo solos en casa lejos de sus compañeros humanos, pudiendo desarrollar conductas destructivas o ansiedad por separación.
Educación del setter irlandés rojo y blanco
Debido a su carácter destructor, caprichoso y revoltoso, debe tener una socialización y entrenamiento temprano, comenzando durante sus primeras semanas de vida para conseguir ese perro afectuoso y estable que puede ser. En la educación de estos perros también hay que tener en cuenta su instinto cazador, pues era un perro destinado para las actividades cinegéticas, realizando órdenes y doctrinas para controlar este instinto de cara al futuro.
El entrenamiento debe basarse en el refuerzo positivo, premiando las conductas deseables sin llevar a cabo un castigo si no las realizan. De esta manera, el aprendizaje se conseguirá antes y será menos traumático y más efectivo. Para más detalles, no te pierdas nuestro artículo sobre Cómo educar a un cachorro.
Si has adoptado o vas a adoptar a un setter irlandés rojo y blanco adulto, no te preocupes, ¡todavía estás a tiempo de socializarlo y educarlo! Consulta este otro artículo: "¿Cómo adiestrar a un perro?".
Cuidados del setter irlandés rojo y blanco
Debido a la cantidad de energía y vitalidad que tienen estos perros, necesitan realizar ejercicios, juegos y actividades en el exterior todos los días, por lo que es un perro ideal para zonas rurales o para familias que vivan en pisos pero que sean activas y disfruten de la naturaleza. Los ejercicios por el parque, los largos paseos y las excursiones serán actividades que tu setter disfrutará. También, dada su inteligencia, adoran los ejercicios y juegos de inteligencia e interactivos. En este otro artículo encontrarás Juegos de inteligencia para perros.
El pelo del setter irlandés rojo y blanco debe ser cepillado con cierta frecuencia para remover los restos de suciedad y activar la circulación sanguínea para que crezca fuerte y brillante. El baño será necesario cuando esté muy sucio o necesite un champú de tipo tratamiento para algún problema dermatológico. Las largas orejas de estos perros deben ser higienizadas con frecuencia para prevenir otitis. Asimismo, los dientes y los ojos también deben ser limpiados y revisados para prevenir infecciones e inflamaciones y las uñas se deben recortar cuando se encuentren muy largas.
Estos perros deben ser alimentados con comida completa, equilibrada, de calidad y en la cantidad suficiente para cubrir sus necesidades energéticas diarias según sus características individuales, que dependen de condiciones como el estado fisiológico, nivel de actividad, clima o edad. Son propensos al sobrepeso, por lo que la cantidad diaria se debe seguir a rajatabla junto con el ejercicio para mantener al setter irlandés rojo y blanco en un peso óptimo. Actualmente encontramos distintos tipos de alimentos para perros, siendo los piensos y la comida casera los más populares. Es posible establecer una dieta casera, pero en este caso será fundamental consultar a un veterinario/a especializado/a en nutrición canina para garantizar que no hay déficits nutricionales.
Para prevenir enfermedades infecciosas y parasitarias frecuentes en esta especie, se deben llevar a cabo vacunaciones y desparasitaciones periódicas. Los chequeos veterinarios de rutina también son importantes para que el setter irlandés rojo y blanco se encuentre bien cuidado y en condiciones adecuadas para mantener su calidad de vida.
Salud del setter irlandés rojo y blanco
El setter irlandés rojo y blanco tiene una esperanza de vida de 10 a 13 años y está predispuesto a una serie de enfermedades como las siguientes:
- Atrofia retiniana progresiva, en la que se van degenerando los fotorreceptores de la retina de manera progresiva (conos y bastones) hasta que acaba en ceguera.
- Dilatación-torsión gástrica, en la que el estómago se llena de comida, dilatándose y girándose, lo que empeora gravemente la salud del perro causando shock.
- Displasia de cadera, que consiste en una incongruencia de los huesos de la articulación de la cadera que crea inestabilidad, artrosis y dolor.
- Problemas dentales, como la enfermedad periodontal.
- Problemas oculares, como las uveítis.
- Sordera.
Tanto para prevenir las patologías que se puedan como para detectar a tiempo las que no, es fundamental llevar a cabo una adecuada medicina preventiva y acudir a las revisiones veterinarias periódicas.
¿Dónde adoptar un setter irlandés rojo y blanco?
El setter irlandés rojo y blanco se puede adoptar con mayor facilidad en las zonas rurales o en aquellos lugares donde hay zonas donde se permite cazar, puesto que en muchas ocasiones, lamentablemente, estos perros y otras razas consideradas "de caza" son abandonados una vez finalizada la temporada. Estos canes suelen ir a parar a refugios y protectoras, de manera que recomendamos acudir a estos centros para intentar adoptar un setter irlandés rojo y blanco o uno mestizo que provenga de esta raza. Otra opción es buscar asociaciones de rescate de perros setter por Internet.
Antes de pensar en adoptar a este perro debes ser consciente de los cuidados y las necesidades que requiere. Especialmente si hablamos de ejemplares que ya han sufrido un abandono o maltrato, es imprescindible valorar si realmente eres buen candidato o no para adoptarlo.
- Federación Cinológica Internacional. Setter irlandés rojo y blanco. Disponible en: http://www.fci.be/Nomenclature/Standards/330g07-es.pdf
Fotos de Setter irlandés rojo y blanco





