Curiosidades del mundo animal

¿Las mantarrayas son peligrosas?

 
María L. Thomann
Por María L. Thomann, Bióloga. 23 octubre 2024
¿Las mantarrayas son peligrosas?

Las mantarrayas, con su elegante y majestuoso nado, son criaturas fascinantes. Sin embargo, a menudo surge la pregunta de si estos impresionantes animales son venenosos y si representan algún peligro para los humanos. Esta confusión se debe a la relación cercana entre las mantarrayas y otras especies de rayas, que además de ser de menor tamaño, algunas sí tienen veneno en sus aguijones.

¿Te preguntas si las mantarrayas son peligrosas? Lo cierto es que no, las mantarrayas no suponen un peligro para los humanos debido a que son animales bastante pacíficos. Además, no tiene veneno. Continúa leyendo este artículo de ExpertoAnimal para conocer todos los detalles.

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Índice
  1. ¿Las mantarrayas son venenosas?
  2. ¿Las mantarrayas son peligrosas o no?
  3. ¿Qué pasa si me pica una mantarraya?

¿Las mantarrayas son venenosas?

La respuesta sencilla es no, las mantarrayas no son venenosas. A diferencia de otras especies de rayas, como la raya pastinaca o la raya látigo, que poseen aguijones venenosos en sus colas para defenderse de los depredadores, las mantarrayas carecen de este tipo de mecanismos de defensa. Esta falta de veneno se debe a la evolución y al estilo de vida de las mantarrayas, que no necesitan recurrir al veneno para protegerse, ya que confían en su tamaño y agilidad para evitar a los depredadores.

Para entender mejor por qué las mantarrayas no son venenosas, las vamos a comparar con otras rayas que sí lo son y vamos a destacar algunos aspectos importantes en este sentido:

  • No tienen glándulas venenosas. Las rayas venenosas, como la raya pastinaca (Dasyatis pastinaca), poseen un aguijón afilado y dentado en la base de su cola. Este aguijón contiene glándulas venenosas que secretan toxinas cuando la raya se siente amenazada o es pisada accidentalmente. El veneno de estas rayas puede causar dolor intenso, hinchazón y, en casos graves, infecciones o reacciones sistémicas que requieren tratamiento médico. Muchas mantarrayas no tienen un aguijón ni glándulas venenosas. Esto se debe a que, a diferencia de las rayas venenosas que suelen vivir en el fondo marino y están más expuestas a posibles amenazas de otros depredadores, las mantarrayas pasan la mayor parte de su tiempo nadando en aguas abiertas o en áreas con pocas amenazas naturales.
  • Apenas tienen depredadores. Debido a su gran tamaño, las mantarrayas tienen pocos depredadores, lo que hace innecesario el desarrollo de un mecanismo de defensa venenoso. De hecho, el gran tamaño de las mantarrayas juega un papel crucial en su defensa natural. Las mantarrayas gigantes (Manta birostris) pueden llegar a medir hasta 7 metros de largo, lo que las convierte en uno de los peces más grandes del océano. Esta enorme envergadura les otorga una ventaja defensiva, ya que muy pocos depredadores marinos se atreven a atacar a un animal tan grande. Su única amenaza significativa es el tiburón blanco o las orcas, pero estos encuentros son raros.
  • Nadan en aguas abiertas. Las mantarrayas tienen una forma de vida pelágica, lo que significa que pasan la mayor parte del tiempo en aguas abiertas. Aquí no necesitan defenderse constantemente de amenazas cercanas, como sí ocurre con las rayas que viven en el fondo del océano. Su estrategia defensiva es simplemente nadar a gran velocidad o realizar movimientos acrobáticos para escapar de cualquier peligro potencial.

Gracias a todas estas habilidades, las mantarrayas han evolucionado para no necesitar veneno como mecanismo de defensa.

Mantarrayas y rayas no son lo mismo

Es común que las personas confundan a las mantarrayas con otras rayas que sí son venenosas. Esto se debe en parte a la similitud en la forma general del cuerpo, ya que tanto las mantarrayas como las rayas venenosas tienen cuerpos planos y aletas en forma de alas. Sin embargo, la diferencia clave es la presencia o ausencia de un aguijón venenoso en la cola. Veamos más diferencias:

  • Rayas venenosas: son más pequeñas en comparación con las mantarrayas y suelen habitar en áreas de aguas poco profundas o fondos arenosos, donde el riesgo de encuentros con depredadores o humanos es mayor. El aguijón venenoso en su cola es su principal defensa.
  • Mantarrayas: son mucho más grandes y carecen de este aguijón. Viven en aguas abiertas y más profundas, donde no necesitan mecanismos de defensa tan agresivos. Su gran tamaño y velocidad son suficientes para evitar la mayoría de los peligros.
¿Las mantarrayas son peligrosas? - ¿Las mantarrayas son venenosas?

¿Las mantarrayas son peligrosas o no?

En términos generales, las mantarrayas no son peligrosas para los humanos. Son animales tranquilos y dóciles y no muestran un comportamiento agresivo hacia las personas. De hecho, las mantarrayas suelen ser curiosas y a menudo nadan cerca de los buceadores sin mostrar signos de amenaza. Por ello, es común ver a mantarrayas en destinos de buceo populares, donde nadan elegantemente alrededor de los humanos y sin causarles ningún daño.

Las mantarrayas, tanto las gigantes como las de arrecife, no tienen un mecanismo de defensa agresivo y, muchas veces, prefieren huir. Si bien su tamaño puede intimidar, su dieta a base de plancton y pequeños peces revela que no representan un peligro para nosotros. Sin embargo, como con cualquier criatura marina grande, es importante mantener una distancia respetuosa. Aunque no son peligrosas, pueden moverse rápidamente o golpear accidentalmente a alguien si se sienten acosadas o atrapadas. Por esta razón, es recomendable no tocar ni molestar a las mantarrayas.

A pesar de que las mantarrayas no son peligrosas, es fundamental tener en cuenta el entorno en el que se encuentran. En algunos casos, el miedo o una acción defensiva podría provocar un comportamiento inesperado, aunque esto es extremadamente raro. Las interacciones con mantarrayas en sitios de buceo suelen ser seguras si se sigue el protocolo adecuado y se respeta a los animales.

¿Las mantarrayas son peligrosas? - ¿Las mantarrayas son peligrosas o no?

¿Qué pasa si me pica una mantarraya?

En realidad, una mantarraya no puede picarte porque no tiene un aguijón venenoso en la cola. Esta es una de las principales diferencias entre las mantarrayas y otras especies de rayas, como ya hemos visto en apartados anteriores. Las mantarrayas, al carecer de un aguijón o espina venenosa, no pueden "picar" de la misma manera que algunas rayas.

Si una persona es picada por una raya venenosa (que no es una mantarraya), los síntomas pueden incluir dolor intenso, hinchazón, y en algunos casos, infecciones debido a la espina venenosa. En estos casos, es fundamental buscar atención médica inmediata para tratar la herida y evitar complicaciones.

Dado que las mantarrayas no pueden picar, el riesgo de sufrir un accidente con ellas es prácticamente inexistente. Si bien el simple contacto con su gran cuerpo puede ser intimidante para algunos buceadores o nadadores, no hay peligro de envenenamiento ni daño grave asociado a estos animales. La mayoría de las interacciones con mantarrayas son pacíficas y fascinantes, ya que estos animales parecen disfrutar de la curiosidad humana sin responder con agresión.

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Bibliografía
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